Creo que con esta parte, mi trilogía del dolor empieza a ponerse más oscura, o al menos para mí parece así.
Este amigo que hice también en la prepa, pero hasta el último año, el que me toco estudiar en línea, estudiando en presencial, si bien hablábamos, no eramos así amigos cercanos.
Ya en línea, nos ayudabamos con las tareas, y hasta llegamos a jugar juntos, empezando con Apex, luego Fortnite y otras cosas, solo que fue con él con quien empezó lo que le llamo "La Maldición de Apex", algo que si bien contaré aquí, en los siguientes post de la trilogía del dolor haré referencia.
Se que en el capítulo de Ismael, les dije que uno tenía que ser honesto, pero bueno, la verdad es que no funciona con todo el mundo, algunos solo pueden ignorarte y otros como Geyder, pueden llegar a jugar contigo.
Entre en confianza, hasta fuimos a crossfit con otro compañero, hasta que nos confesamos nuestras verdades.
No quiero entrar en detalles, pero simplemente jugar con los sentimientos de una persona e ilusionarle cuando no puedes sentir nada, no es bonito, aunque igual me lo merecía por haberlo hecho antes, pero eso les contaré en la última parte de la trilogía.
Por eso, la lección que aprendí con él fue...
"No todo el mundo tiene buenas intenciones, pero lo peor, es que lo que para ellos parece ser algo simple, puede causarte daño emocional, toma con moderación a quienes les das tu confianza"
Comentarios
Publicar un comentario